Líderes de lealtad engañosa (liderazgo, tipos de líderes)

Los verdaderos líderes, los mejores líderes, se caracterizan por su sincero interés por ayudar a las personas; tienen una verdadera disposición y deseo de aportar valor a las vidas que han sido puestas en sus manos para liderar. En otras palabras, los buenos líderes se caracterizan por su corazón. Pero que pasa cuando necesitas que otros líderes te ayuden y éstos no tienen el mismo corazón que tú?

Este artículo está inspirado en una enseñanza del Dr. Fernando Orihuela titulada Los hijos de Sarvia.

Los hijos de Sarvia fueron los sobrinos del rey David, sus nombres eran Joab, Abisay y Asael. Estos fueron líderes muy importantes en el ejército del rey. Eran muy capaces y muy hábiles, efectivos y comprometidos, extremadamente valientes y hacedores de hazañas en las batallas. Sin embargo nunca tuvieron el mismo corazón que el rey David, ni supieron entenderlo. Es cuestionable si realmente estimaban al Rey o si solamente buscaban poder y autoridad. Eran leales y obedecían al rey pero de acuerdo a su propia agenda y a su propia forma, esto trajo al final terribles consecuencias para el rey, pues uno de ellos, Joab, asesinó al hijo más amado de David, su hijo Absalón, cuando éste se había rebelado contra su padre.

Si tú eres un buen líder, debes saber por qué te eligieron como líder en un principio: fue por tu corazón. Tu equipo, departamento o compañía con el tiempo va adquiriendo tú mismo corazón, tu sentir, tu filosofía, tus ideales. Pero debes tener mucho cuidado cuando das autoridad a otras personas, porque si ellas no tienen tú mismo corazón, con el tiempo tú compañía ira perdiendo todo lo bueno que tú estuviste construyendo.

No debes escoger a tus colaboradores solamente por su capacidad y su efectividad, sino por su corazón y por su disposición. La capacidad de una persona puede hacer que sea reconocida y hasta aplaudida por los demás, pero el corazón de una persona hace que los demás le den gloria al Dios del universo.

El problema de los hijos de Sarvia era su motivación. Tenían una motivación incorrecta aun y cuando hicieron muchas cosas buenas. Y es que alguien puede hacer cosas buenas pero con motivos malos. Debes aprender a descubrir cuáles son las motivaciones de cada persona. La motivación correcta es el amor, ese deseo sincero de ayudar y de aportar valor a los demás.

Nunca pierdas el corazón debido al cual te asignaron como líder, cuídalo siempre. Además de eso, debes ser muy cuidadoso al elegir a las personas a las cuales les darás autoridad y poder. Es fácil dar autoridad, pero es muy difícil quitarla una vez dada. No te dejes deslumbrar por las grandes habilidades y capacidades de una persona, busca conocer su corazón, su disposición, sus motivaciones más íntimas y asegúrate que tengan un corazón como el tuyo.

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