El Líder y la ley de la Navegación (liderazgo, tipos de lideres)

Cualquiera puede gobernar un barco pero se necesita un líder que marque la ruta. En su libro las 21 leyes irrefutables del liderazgo, John Maxwell nos habla de la ley de la Navegación, la cual constituye un atributo fundamental para ser un buen líder.

A continuación te comparto los puntos que más me llamaron la atención de ésta ley (como son esos tipos de lideres):

  • Los seguidores necesitan Guías que sepan “navegar” eficazmente con ellos
  • Un buen líder se mantiene orientado. Controlar el rumbo es mejor que ser controlado por éste
  • Los líderes que navegan, que guían, ven mentalmente todo el viaje antes de salir del muelle. Tienen una visión de su destino, saben lo que costará llegar, a quien necesitarán en el equipo para triunfar y reconocen los obstáculos mucho antes de que aparezcan en el horizonte
  • Un buen líder es un individuo que ve más, mucho más allá y antes que los demás
  • Cuanto más grande sea la organización, tanto más capaz debe ser el líder de mirar al futuro, porque el tamaño de la organización dificulta sumamente las correcciones que se hacen a medio camino. Y si se cometen errores, otras personas resultarán afectadas
  • Los líderes navegantes siempre tienen presente que otros dependen de ellos y de su capacidad de trazar bien el rumbo
  • Para que los líderes se conviertan en buenos navegantes necesitan reflexionar de sus propias experiencias. Extraer de la experiencia es mirar internamente
  • Un buen líder pone mucha atención a las condiciones actuales. Los buenos líderes analizan todo antes de contraer un compromiso con ellos o con los demás. No solo examinan los factores tangibles como las finanzas, los recursos y el talento sino también los recursos intangibles como el tiempo, la moral, el ímpetu, la cultura
  • Aun siendo un buen líder no se tienen todas las respuestas. Por eso los navegantes de primera clase reúnen información de diversas fuentes. Siempre piensan en términos de apoyarse en un equipo y no actuar solos
  • Navegar, dirigir a los demás, exige al líder una actitud positiva. Hay que tener fe en saber llevar a la gente a lo largo de toda la jornada
  • Por otra parte hay que ser capaz de ver los hechos de manera realista. No se puede minimizar los obstáculos ni racionalizar los retos
  • Es difícil equilibrar el optimismo y el realismo, la intuición y el planteamiento, las expectativas y los hechos, pero es necesario hacerlo
  • Los líderes que no son muy buenos para involucrarse en los detalles deben complementar esa debilidad empleando buenos líderes navegantes en su organización
  • Los obstáculos principales a un plan son el temor al cambio, la ignorancia, la incertidumbre acerca del futuro y la falta de imaginación
  • El secreto de la ley de la Navegación es la preparación
  • Los líderes que son buenos navegantes pueden llevar a su gente a cualquier parte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *